Preparamos todo lo necesário, concienzudamente. Planificamos el recorrido del viaje, nos informamos sobre como es el lugar donde dormiremos y averiguaremos lo que nos cuesta esto y lo otro…
Pero casi siempre nos olvidamos de como vamos a alimentarnos durante el tiempo que estaremos lejos de nuestras casas y de nuestras costumbres habituales. Y es un error que enmascaramos en la frase “total son cuatro dias” y en parte es cierto pero, sobre todo para el que no goce de muy buena salud, la dieta es importante siempre y mas en circunstancias como un viaje en el cual suele haber un componente de estres y desgaste aunque se busque lo contrario.
Seria conveniente pues, en este orden de cosas, tener en mente unos cuantos consejos como qué desayunar; intentar no cambiar nuestras costumbres si nos alojamos en un pais donde el desayuno es el que manda y tienen por costumbre comer un abundante desayuno continental. Lo mismo pasaria con las otras comidas. Adecuar horarios si pero que lo que comamos se adecue a nosotros.
Como decia aquel los experimentos en casa y con gaseosa; osea que lo de probar por probar alimentos exóticos de dudosa procedencia mejor nos olvidamos, aunque a los nativos del lugar les siente de maravilla. Y a no ser que cual Ferrán Adriá nos corresponda descubrir nuevos sabores, etc.

Bromas aparte y en una palabra, si salimos de viaje y mas si es a alguno de los paises exóticos tan de moda hoy en dia, deberiamos estar alerta, mas que nunca, con lo que comemos y bebemos!